Los sensores de la serie HCS-W están diseñados para la detección confiable de colores, contrastes y variaciones de apariencia en aplicaciones industriales exigentes. Utilizan una fuente de luz LED blanca y un avanzado procesamiento de señal para identificar diferencias de color, brillo o intensidad luminosa incluso en superficies complejas.
La serie cuenta con múltiples modos de detección, incluyendo análisis por componentes de color (RGB), intensidad luminosa o combinaciones automáticas, lo que permite adaptarse fácilmente a distintas aplicaciones. Su carcasa metálica robusta y grado de protección IP65 aseguran un funcionamiento estable en entornos industriales.